K-Liner de Kiyomi Dental: por qué es esencial en tus restauraciones cavitarias
En odontología restauradora, la elección de los materiales de base puede marcar la diferencia entre una restauración que perdura y una que presenta complicaciones con el tiempo. K-Liner de Kiyomi Dental es un compómero híbrido fotopolimerizable diseñado específicamente para actuar como liner y base cavitaria con el objetivo de mejorar la durabilidad de las restauraciones, proteger la pulpa dental y favorecer una adhesión más eficaz del material restaurador final.
¿Qué es K-Liner y para qué se utiliza?
Un compómero es un material restaurador que combina las mejores propiedades de las resinas compuestas y los ionómeros de vidrio: ofrece adhesión química y mecánica a la dentina, liberación sostenida de fluoruro y una buena radiopacidad para el control radiográfico.
K-Liner está indicado como base cavitaria para restauraciones con resinas compuestas, amalgamas y porcelana, y también es apropiado para restauraciones en dientes deciduos.

Beneficios clínicos que importan en tu práctica
Mejora la estabilidad de la restauración.
K-Liner ayuda a compensar la contracción del material restaurador durante su polimerización, lo que reduce la aparición de microespacios y microfracturas que pueden comprometer la integridad del sellado.
Prevención de caries secundarias y microfracturas.
Gracias a su formulación y liberación prolongada de fluoruro, K-Liner contribuye a prevenir la formación de caries secundarias, uno de los desafíos más frecuentes en restauraciones a largo plazo.
Adhesión mejorada con menor sensibilidad postoperatoria.
Su combinación de adhesión química y micromecánica a la dentina favorece un acoplamiento más confiable, mientras que sus propiedades ayudan a reducir o prevenir la hipersensibilidad pulpar tras el tratamiento.
Propiedades antibacterianas y control radiográfico.
El compómero exhibe características que ayudan a proteger la pulpa de agresiones bacterianas, y su radiopacidad facilita la evaluación postoperatoria y el seguimiento clínico.
Versatilidad y facilidad de uso.
K-Liner se suministra en jeringas de 2.5 g con 5 puntas de aplicación en color universal, lo que permite una aplicación rápida y eficiente. Su polimerización en apenas 20 segundos garantiza un flujo de trabajo ágil sin comprometer los resultados clínicos.
Además, puede utilizarse tanto como liner tradicional en el piso cavitario como para recubrir toda la cavidad en función stress-breaking, lo que lo hace muy versátil en múltiples escenarios clínicos.

Conclusión: un aliado sólido para tu clínica
Integrar K-Liner de Kiyomi Dental en tus protocolos restauradores no solo refuerza la función protectora y adhesiva de la base cavitaria, sino que también te ayuda a lograr resultados más predecibles y duraderos. Su combinación de propiedades, adhesión mejorada, liberación de fluoruro, radiopacidad y facilidad de uso, lo sitúa como una herramienta valiosa para profesionales que buscan optimizar la calidad de sus restauraciones.